Camas articuladas y camas geriátricas

Últimamente, son cada vez más las personas que requieren de una cama articulada en casa, con lo cual ha pasado de ser un artículo propio de los hospitales o los geriátricos, a ser un producto necesitado en muchos hogares, adquiriendo un uso cotidiano, más allá de ser utilizado solo por pacientes o personas con algún tipo de dolencia.

Por eso, hoy en nuestro blog, os vamos a explicar cómo te pueden ayudar las camas articuladas, para que puedas decidir con cuál quedarte.

 

¿Qué tienen de especial las camas articuladas?

 

Una cama articulada u hospitalaria es un tipo de somier articulado con un pequeño motor eléctrico que le aporta movimiento, consiguiendo así, diferentes posiciones de descanso; inclinación de la cabeza, cuerpo y ajuste de piernas, sin necesidad de manipularla de forma manual. Esto resulta beneficioso, puesto que la inclinación que proporcionan las camas articuladas previene problemas cervicales y de espalda, y mejoran notablemente la circulación sanguínea en las piernas y otras articulaciones del cuerpo. Asimismo, ayuda a mejorar patologías como el reflujo gástrico y aquellas que se pueden mejoran sencillamente durmiendo algo más incorporado.

Las camas geriátricas facilitan el trabajo

Un tipo de cama articulada son las camas geriátricas, que están pensadas para personas que tienen que estar postradas en una cama durante mucho tiempo. Además, suelen contar con un carro elevador con sistema de tijera impulsado por motos que permite regular la altura de la cama para facilitar la terea de subirse a ella o de los cuidadores a la hora de acceder a la persona que se encuentra en ella. Los tamaños van desde los 38cm, como mínimo, hasta los 76cm, como máximo.  En general, este tipo de camas van equipadas con mandos a distancia, que permite manejar la cama a la persona que está acostada, lo que aumenta su independencia.

Las camas geriátricas se combinan con colchones viscoelásticos, antiescaras o de látex fabricados con materiales flexibles, idóneos para la profilaxis de las úlceras de decúbito, favoreciendo la prevención y la aparición de llagas en las personas encamadas durante largos periodos, eliminando cualquier punto de presión.

Dado que las circunstancias de cada individuo son diferentes, las camas geriátricas son de gran ayuda, ya que, pueden adaptarse a las diferentes dolencias y características biomecánicas de cada persona, facilitando el cuidado de la persona postrada, y ayudando a las personas que se encargan de su cuidado, haciendo las labores más sencillas.

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